No importa cómo, sólo importan ustedes!
El sábado nos fuimos con papá a pasear para no estar en casa y no pensar. Y encontramos este bloquecito con imán que compramos para ustedes, para lo que sea que fuera. Lo pusimos en la heladera y lo dejamos esperando. Como esperamos nosotros.
Hoy pude completarlo. Tenemos 5 embrioncitos muy pequeñitos congelados el sábado, a última hora, que se veían bien. El resto, sin muy buen pronóstico, se dejó seguir esperando se cayeran. Todavía hoy a la tarde estaban en marcha, aunque con la casi absoluta certeza de que no lleguen a mañana. Esos que siempre se nos cayeron. Esa cantidad enorme de embriones que siempre hicimos para nada. Que tuvimos todos que congelar para asegurarnos tener transferencia, y que veíamos autodestruírse cuando se desvitrificaban.
Esta vez es distinto, el destino (y el domingo) quiso que así fuera. No tenemos embriones malos de más. Se dejarán ser para dejarlos caer naturalmente, sin congelarlos y descongelarlos. Sin falsas espectativas. Mientras nos aseguramos una transferencia con los cinco que nos quedaron guardados. Que seguramente se dejarán seguir un día más post descongelación, para asegurarnos esta vez sí que sean evolutivos y aptos.
Todo es distinto, sí. Como todo lo fue de entrada.
Tal vez, esta vez, el resultado también lo sea.
Como me dijo nuestro doc hoy:
"tenés cinco embriones congelados, tenemos una chance!".
Y mi corazón, después de tantos días de dolor, volvió a latir.
